Y finalmente, ¿qué es la Gimnasia?

Gimnasia

La Gimnasia más que un deporte, la gimnasia es una manera de vivir, una forma de vida.
Aprender gimnasia es aprender a conocerse mejor, conocer lo que el cuerpo puede dar y lo que hemos de hacer con él para que lo haga. Es conocer debilidades y fortalezas en la formación de nuestro carácter; es admitir miedos y flaquezas para vencerlos y sacar partido de las destrezas que tenemos.

Un gimnasta da lo mejor de sí mismo en busca de la perfección que siempre se le escapa y, sin embargo, mantiene una relación profunda y solidaria, de auténtica y profunda amistad y compañerismo, con su equipo y con su entrenador.

La gimnasia es muy creativa. Cada gimnasta puede expresar libremente su ser más interno. Pero también exige disciplina, dedicación, persistencia y tenacidad para superar fallas y fracasos sin desalentarse.

Es muy importante empezar con estimulación temprana y trabajo de psicomotricidad desde bebés, recomendable a partir de los 2 años 10 meses, pueden comenzar con gimnasia para bebés trabajando con circuitos, acompañados por mamá ó papá y empezar a rodar, brincar, saltar, etc.

Ya desde los 3 años de edad pueden comenzar clases que además les enseñan a convivir con compañeros, seguir instrucciones, tomar turnos, compartir espacios, aprender el lenguaje gimnástico y sobretodo aprender jugando, la enseñanza en ésta edad debe ser lúdica.

que es la Gimnasia

Desde el principio ha de darse una relación muy cercana y profunda con el entrenador, porque el niño y quien lo enseña se influyen mutuamente. Al trabajar juntos aprenden a conocerse y a quererse.

La relación exige a los dos esfuerzo y concentración, para transformar las instrucciones en movimientos corporales.

En este deporte, el gimnasta se enfrenta cotidianamente a nuevos retos, la lista de elementos a aprender es infinita y eso es lo que hace que la gimnasia sea tan atractiva y casi adictiva para quien la practica. Ésta característica fortalece cada día su mente y su carácter, hasta adquirir seguridad en lo que hace. Si lo comparamos con un video juego, tremendamente adictivo, es avanzar en cada nivel, en cada mundo, y autoretarse a llegar al siguiente, con la diferencia que la gimnasia y el deporte son infinitamente más sanos.

Los gimnastas con talento excepcional se descubren pronto. Son niños inquietos, activos, aprecian que se les observe (¡Mira mamá, estoy de cabeza! y les gusta competir. Por supuesto, importan sus características físicas, su estructura ósea y muscular, su fuerza y flexibilidad naturales. Cuentan aún más su personalidad y las cualidades morales y espirituales. Claro, su pasión por la gimnasia es fundamental para poder desarrollar todo en conjunto. Hay que cultivarlo todos los días.
Al principio es suficiente que el niño entrene una o dos veces por semana. A medida que avanza, el entrenador empieza a dar entrenamiento especializado a quienes tienen más vocación y talento. Para llegar al mediano y alto rendimiento será indispensable entrenar cuando menos tres horas diarias, seis veces por semana.

La gimnasia llama la atención general en las grandes competencias. Desde Nadia Comaneci, que ganó en Montreal el corazón de todos, se ha vuelto cada vez más popular. Mucha gente, en todo el mundo, se interesa cada vez más en ella. Reconoce ya a los gimnastas más destacados y sabe distinguir la excelencia.
Para los gimnastas, las competencias son siempre un desafío, una oportunidad de probarse a sí mismos. Pero la gimnasia es para ellos mucho más que eso: es una forma de vida.

Club Reforma, 3 de junio de 1997. (versión actualizada)

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